domingo, 15 de noviembre de 2009

Look at the Pom-Pom Prom Queen scream and scream and run for her life.

Querido Ministro de Asuntos Exteriores:

Un día mi madre me dijo: “Creo que ya tienes suficiente edad para no dar explicaciones, creo que si quieres llegar a las 6 de la mañana a casa y levantarte a las 2 al día siguiente tienes todo el derecho, tienes edad y conocimiento suficiente para elegir en qué momento del día quieres dormir y creo que no puedo obligarte a nada porque, oh, eres tan responsable e inteligente que todo lo que te diga sobra”.

Lo dijo y no mentía. No mentía, porque esto lo dijo mi madre paralela, la que me deja dormir y no viene a las 11 de la mañana (es un monstruo que sólo ha podido ser creado por otro monstruo más malvado que ella) a levantar la persiana hasta que se atasca, me quita las sábanas y si está en uno de sus mejores días trae agua y me la echa encima, agua previamente congelada, congelada sólo para ese fin.

A la una, después de un bonito sueño interrumpido en el momento en el que si interrumpes un sueño no consigues recordarlo jamás, estoy de muy buen humor. Me duele un poco la garganta, pero eh, es Navidad.

14 de Noviembre. Estamos a 14 de Noviembre. No es Navidad. Un momento, es 15 de Noviembre…que pasó con el 14? Mierda, pudo ser un gran día…el 14 de Noviembre…nunca viviré un día como aquel…

Llevo unos calcetines verdes y naranjas horribles…si al menos estuviéramos en Navidad. Yo odio la Navidad, pero odio más estos calcetines…

Tengo que estudiar…pero estoy ocupada redescubriendo a Ok Go (los de las cintas de correr, esos).

No dejo de toser.

Yo sé que esto a usted no le importa, pero es que a mi tampoco me importa que vaya bebido por las calles de Córdoba con el Ministro Turco y jodiendo a sus escoltas que mañana, mañana que es hoy, se tienen que levantar temprano porque usted tiene ganas de ir a Bélgica. Sin embargo, me lo ha contado mi padre esta mañana y ya que yo sé un poco de su vida me pareció bien que usted supiera un poco de la mía.

Atte.

Yo.